miércoles, 23 de marzo de 2016

Día 4: Las Palmas

Último día completo en la isla. Hoy nos propusimos visitar la capital y así lo hicimos. Mi platanito tenía mejor cara, mucho más animado y muy cerca de su estado natural. 
Como es de costumbre lo primero es pegarse un buen desayuno, rato de juego, gym, ducha y al coche.
El camino a Las Palmas se hace en 30 minutos por autovía, es una carretera buena, con tráfico pero cómoda. Antoñita se convierte en el coche. Se abstrae, no habla y si lo hace es para indicarme los coches que tengo alrededor, me avisa de los peligros, atiende al platanito chico, apenas se mueve y se carga de tensión, pero he de decir que lo está superando y cada vez se queja menos.
Acercándonos al norte de la isla veíamos cómo las nubes se acordonaban en el cielo tapando cualquier resquicio de sol, un viento súper fuerte azotaba con fuerza y nos hizo olvidarnos de cualquier plan que fuese sol-playa.
Vista desde la autovia 


Vista lateral del auditorio 

De cada ganador del festival de cine de las islas hacen una escultura de sus manos. 


Descanso para que platanito desfogue 

Lo primero que hicimos fue visitar el paseo marítimo y la playa de las canteras con el objetivo de comer por la zona. Y así fue, para ello aparcamos en el centro comercial Las Arenas situado justo al lado del auditorio Aldredo Kraus, justo iniciando el paseo de las canteras y de allí caminamos contra un temporal de viento no sé de dónde (parecía del nordeste) que nos hizo tener que meternos en el Primark y comprarnos una sudadera, porque íbamos de modelo veraniego. 

Con las sudaderas recién compradas 




Ya abrigados nos enfrentamos al temporal para conocer un poco de esta playa urbana de arena fina blanca y negra, que por su forma aparenta estar en el paseo marítimo de Cádiz, a la altura de Cortadura (pero sólo por su forma porque en belleza gana Cádiz).

Allí comimos en un restaurante a pie de playa un menú normal y corriente solo destacable el postre que me tragué, un estilo de mousse de gofio que dejaba una aspereza en la boca algo novedoso, un nueva textura para mi paladar.


De allí nos fuimos al centro, a la Vegueta. Destacar la estampa de capital atípica con una mezcla de pueblo y gran ciudad, de montaña y playa, de casas y grandes edificios, de comercios modernos y los tradicionales... 
Plaza del ayuntamiento preparado para la carrera oficial de la Semana Santa. A la otra cara de la foto se encuentra la catedral. 


Paseamos por sus céntricas calles de tiendas, plaza del ayuntamiento y catedral, mercado de la Vegueta, calle Triana...  En definitiva, una capital que no entusiasma por su belleza pero sí por sus gentes y su atipismo. 
Pleno centro de Las Palmas con la vista al fondo de las casas en lo alto de la ladera.

Típico comercio antiguo

Vuelta al hotel, cena despedida y a descansar. 
Gran jarra y preciosa sonrisa para despedir las cenas de este viaje.

Toca pensar en la despedida, un viaje corto por no haber podido apurar todo lo que nos hubiese gustado, corto por su buen tiempo y sus buenas gentes que nos hacen que pensemos en volver algún día, corto por no descansar en el hotel más días sin mover un dedo, poniéndonos rojos como guiris al sol y hartándonos de comer y beber sin censuras. Aunque todo lo malo y bueno pasa, por eso nunca aprenderemos a vivir felices y continuamente vivimos buscando la felicidad y esperando estas escapadas. La vida continúa y seguiremos afrontándola tal como nos viene, con alegría y felicidad de compartirla con quienes quieres.

Mañana nos despedimos de la isla. Bye bye Canarias!!




martes, 22 de marzo de 2016

Día 3: Un día menos de nuestras vacaciones

Hoy el día prometía visita por diferentes lugares pero como todo en la vida no se puede programar, vimos lo que pudimos y quisimos. 
Los destellos del sol nos despiertan cada mañana en esta casita tan coqueta del sur de la isla. Su luz ilumina cualquier resquicio de la habitación avisándonos de que un día espléndido nos espera para que lo exprimamos hasta caer rendidos. 
Así iniciamos el día, desayuno, ratito de juego, gym, ducha y preparado para visitar lugares nuevos de la isla.


Por más que lo intentamos... no encuentra su plátano.

Pusimos dirección a Ingenio un pueblo situado al centro de la isla a través del cual se accede a una zona de grandísimos barrancos y laderas de piedra donde los primeros pobladores canarios, los guanches, utilizaban para vivir. Hoy día estas cuevas sirven de restaurantes donde se puede disfrutar de  la verdadera gastronomía canaria en un espacio inigualable. He aquí algunas fotos de la cueva y del Barranco de Guayadeque. 


 
Como el platanito chico no tenía apetito y nos tenía ya tan preocupados, no disfrutamos ni de la comida ni del entorno como se debía, de ahí las escasez de  fotos del lugar. 
En cuanto a la comida probamos un poco de todo, gofio escaldado, queso frito, carne y pescado. 
De ahí, y tras atravesar por carreteras súper estrechas fuimos dirección Las Palmas (hospital Santa Catalina). 
Tras 30 minutos de carretera con bastante tráfico llegamos a la capital notando el cambio del norte al sur de la isla. En esta zona el clima era algo más fresco, con menos luz y con mucha circulación de coches (dícese de cualquier capital). 
Vista de la capital, con casas que nacen en la ladera de la montaña y que se fusiona con la Vegueta (casco histórico) y la ciudad moderna, todo ello mirando siempre de cara a la mar.  
Esperamos mañana perdernos en sus entresijos. 

Vuelta al hotel, cena con temática canaria, una miraita al espectáculo de Abba, duchita y a la cama. 

Mama banana repostando 

Brindis por los que estamos y los que estáis. Salud!!!!











lunes, 21 de marzo de 2016

Día 2: Puerto de Mogan

El día prometía buenas vibraciones. De nuevo un gran sol nos despertaba y rápidamente nos fuimos a desayunar para sacarle todo el jugo posible al día. 
Pero no contábamos con que Platanito no está al 100% y con su apatía, llantos y  poco apetito nos ha hecho pasar un día no muy agradable. Ojalá mejore pronto y él también disfrute de sus vacaciones.
A pesar de todo esto nos dirigimos camino al Puerto de Mogan, una ciudad pesquera al suroeste de la isla con  preciosos canales, playa y un puerto deportivo que contrasta con un conjunto de casas instaladas en la ladera rocosa de la montaña. Preciosa postal. 





Aquí echamos toda la mañana en la playa. ¡¡Primer bañito del año!!
Platanito fue el único tiempo que no se quejó en todo el día, allí lo metí entero a ver si lo pongo bueno del todo. 





Con guiris intentando comunicarse 

Y después de comer un buen pescado, el Bocinegro, una ensalada canaria (con higos secos, dátiles, aguacate,plátano...)
y algo más paseamos por sus bellas calles bajo un sol de veintitantos grados.

 





El señor Elías, un lugareño ilustre que entre otras cosas fue el que plantó esta palmera que aún se conserva. 

Del resto del día poco más que destacar, pasamos por Puerto Rico, otro lugar similar al anterior y algunos lugares más. 
Esperamos que mañana éste que os escribe tenga mejor ánimo, y mucho poder tiene para ello Platanito. 

Feliz lunes!!!